Almas grises.

Mi vida y mis letras siempre se ven envueltas de humor. Pero hay veces que sale lo peor de mi y no soy capaz de expresarme de manera irónica.

Vivo en Barcelona. Este miércoles viví el atropello de las Ramblas. Ponerme a hablar de esto haría que el blog se convirtiera en una réplica de «La historia interminable». Muchos temas de los que hablar, muchas cosas que debatir. Racismo, ignorancia, emociones.

Este hecho me hizo volver a las redes que tenia medio abandonas para leer noticias sobre lo que había pasado. Ya hace unos meses que decidí no leer las opiniones de los navegantes ante los post. Me ponía tan nerviosa que me convertía en una olla express 2.0. Replicaba, contestaba y me peleaba. Y al final decidí abandonarlo. No era posible llegar a algo positivo con personas que pensaban justo lo contrario que yo. Pero estos días me he dado cuenta que la diferencia de opiniones en las redes no es lo peor que pasa. Estaba leyendo la noticia de un chico de Barcelona, que tras los atentados había acogido una familia entera en su casa. Una buena acción. El chico subió una foto de la familia a las redes.  El 80 % de los comentarios de la noticia eran negativos: postureo, interesado, blabla. Salto de noticia y empiezo a leer que en una playa de Murcia se formó una cadena humana para ayudar a gente que no podía salir del agua por el oleaje. Comentarios: imprudencia, gente gilipollas por meterse en el agua, blabla. Dos buenas noticias y la gente sacando de debajo de las piedras la crítica negativa.

Cuando leo este tipo de noticias siempre sonrío porque me hace volver a creer en la raza humana. Pero la mayoría tienen las almas tan contaminadas que no son capaces de ver la luz en anécdotas tan bonitas como estas. ¿En qué nos hemos convertido?. Tampoco hace falta ser Mr. Wonderfull e ir sonriendo un lunes por la mañana cuando te explota la cabeza. Pero vivir en un cuerpo tan hostil que sólo saca cosas negras del color rosa no tiene que ser nada bueno. Y no quiero gente así a mi lado. Quiero gente que tenga esperanza, que sepa ver que aunque la vida pueda ser muy jodida, siempre hay rayos a los que agarrarse. Pero hay muchos que se han convertido en ciborgs sin sentimientos. Y a ellos los quiero bien lejos.

CRITICAR POR CRITICAR (Fangoria)

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