Cabeza Borradora.

Tengo una amiga que siempre me dice que tengo una memoria fabulosa. No le falta razón. Retengo  recuerdos, datos, anéctodas con mucha facilidad. De hecho no lo veo como nada extraordinario pero soy consciente de ello cuando me lo dicen. A veces no sé si eso es un privilegio o una maldición. Quizá deberia enfocarlo a temas laborables o constructivos para la humanidad. Pero si lo enfoco a mi vida personal me convierto sin querer en una analista en potencia.

Días atrás, cuando mi querida perra Pelos estuvo tan jodida, fui consciente de que ella algún día se va a ir. Y aunque sé que después de ello seguiré respirando, tendré un dolor tremendo por un tiempo. Sin querer me vino a la cabeza la gran película «Olvídate de mi», en la que borran recuerdos de las mentes de personas. Siempre me acuerdo de ella cuando paso por una ruptura o decepción sentimental. Me come el deseo de querer sacar de mi cabeza todo lo relativo a esa persona en cuestión. La gran mayoria de veces el tiempo ha jugado en mi favor y todo lo vivido se convierte en algo bonito, pero a veces querría ser el protagonista de «Memento», perder la memoria inmediatamente y guardar una Polaroid de esa persona con esta anotación: «No te acerques. Siempre te fallará». O una versión menos fina: «Un puto cabrón. Huye».

Pero supongo que así es la vida. Un recopilatorio de cosas buenas y malas con las que debes lidiar. Pero ante esto me planteo: ¿Es mejor vivirlo y olvidarlo? ¿O directamente no vivirlo? Si supiera de antemano que una relación va acabar mal, ¿escogeria no vivirla?

LOS OLVIDADOS ( Sidonie)

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