Pocas veces escribo las cosas tal y como suceden. Mis escritos vienen motivados por recuerdos o conversaciones. Pero hoy, delante de una Barcelona que corre a través de la noche, escupo letras entre parentesis vitales.
Vengo de un concierto que me ha dado una ostia de realidad. Un estilo que canta sin patrañas. Te jodes y andas.
Estoy en la cumbre de la ciudad. El Sr. Rojo viene a recogerme. No le importa que luego continue la noche sin él. » Solo quiero que vuelvas bien». De camino para en un mirador. Me suelta:» No sientes que con Barcelona a tus pies puedes con todo? Pensar en ti me hace poder con todo».
Si me conociera mínimamente sabria que mi cara refleja cinismo al oir eso. Me ha visto dos veces, que me está contando. Quizá cuando me decian cosas así y tenia 20 años, caia rendida. Ahora, con treintaitantos me da risa.
También reconozco que el Sr. Calcetines está mi cabeza. En realidad nunca se fue. A lo largo de mi existencia han pasado muchos hombres, pero los suficientes para saber cuando hay alguno especial. Y este Sr. es uno de ellos. No es habitual que surjan espurnas de este tipo, solo por eso vale la pena pensar y replantear.
Ai joder, el Sr. Rojo que bonico es. Coger el coche para que yo no ande deambulando por la oscuridad de Montjuïc. Pero me conozco. Quizá en una semana quiero empujarlo por una cuneta para que desaparezca. Yo que sé.
De mientras, hasta que me ilumine, sigo andando, respirando, viviendo. Nada se detiene, nadie tiene este poder. La ciudad nunca duerme, aunque la tenga a mis pies.
HA SIDO DIVERTIDO ( Nudozurdo)
