Entre toda la fauna de Tinder apareció un semidios. Pelirrojo, barba, interesante. Le dí sin dudar al si. Y fue un match!
Con el Sr. Zeus empezamos a hablar. La conversación era interesante. Él no vivia en Barcelona pero venia mucho por trabajo. La pregunta fue inevitable, quería saber a que se dedicaba.
– Me pareces una chica lo suficientemente abierta para no juzgarme.
El Sr.Zeus era fotógrafo especializado en la indústria del porno. Lo cosí a preguntas, quería saber más de este mundo. Hasta que me dijo:
– A veces también participo. Por una razón muy clara, quieres saber por que?
La respuesta fue un rabo. El más descomunal que hubiera visto en la vida. Era como la del Negro de WhatsApp en albino. Daba un respeto tremendo joder.
Pero el Sr. Zeus era un tio muy majo y continuabamos hablando de mil temas ( no solo de rabos) hasta que un día él me dijo:
– Me pareces una chica muy interesante y me encanta conversar contigo, aparte de que te encuentro jodidamente sexy, por que no quedamos?
Mierder. Miedo. Me da terror su trasto. Si quedamos y nos liamos..sobreviviré? Tengo que hacerme el carné de donante de órganos antes? Su eyaculación será proporcional a su tamaño? No tengo ganas de que le digan a mi madre…Señora, su hija ha muerto por un tsunami de semen, se ahogó. Y la penetración? Es como si me follara un tronco de árbol! Acabaré mutilada y hecha picadillo para hamburguesas…
Como veis sigo viva, con lo cual está claro que no quedé….
NO SÉ QUE ME DAS ( Fangoria)
