Hay un director de cine al que adoro. Yorgos Lanthimos. No hay tio más crítico, incisivo, imaginativo. Sus películas no te dejan relajado, ni feliz. Pero son una ostia filosófica en toda regla.
Langostha está ubicada en un mundo distópico, en los que todos los que se quedan solteros tienen que ir a un hotel donde en 45 días deben encontrar pareja. Sinó se convierten en animales. En el que ellos escojan.
Yo ya me hubiera convertido en toda la palestra de la fauna existente y prehistórica.
Hace poco hablaba con el Sr.Lente. En un año había dejado a su novia, se había trasladado de ciudad por otra y ahora andaba enamorado hasta las trancas de una tercera. En un puto año. Me alucina su facilidad para dejar atrás y me da envidia lo rápido que encuentra a alguien que le flipe horrores. Yo flipo con lo que encuentro. Pero del horror.
Nos inculcan que debemos emparejarnos. Debemos luchar contra una carencia impuesta. Y encima debemos lidiar con estos seres que nos otorgan contrariedades.
A veces me tengo que oir, «ya te llegará». Lo único que me va a llegar seguro es la muerte, el resto vete tu a saber.
Voy a pensar que animal voy a ser.
APO MESA PETHAMENOS ( Danae)
