Mi crisis existencial ha llegado a los 37. Pum. No sé exactamente porqué ni cuando. No me he levantado una mañana diciendo: Bonita, estás en crisis. No.
No sé como explicar lo que sucede. Tampoco estoy ni triste, ni apatíca. Me envuelve una melancolía propia de los artistas. Pero yo no lo soy, así que puedo plasmar esto en ningún sitio.
La llegada del verano. Veo chicas con pantalón largo, muertas de calor, con miedo a enseñar sus piernas. Cuantas mierdas de complejos crea la sociedad joder. Pero este año me ha dado verguenza a mí. Veo en mis piernas el paso de los años. Con ellas me he dado cuenta que el tiempo fugit rápido y no sé como gestionarlo.
Si ahora me quejo de mi piel, que alguién me diga como me sigo queriendo. Que alguién me explique como debo hacerlo con 5, 10, 15 años más. Que me expliquen el secreto de la motivación y que me den una ostia por pensar que con 37 años no me queda mucho por hacer y descubrir.
Mi vida no es una mierda. Porque no lo es. Pero navego entre la pesadumbre trascendental. Necesito un autorescate.
Pero no hay que preocuparse. Todo pasa. Y la hijaputacabrona de esta crisis también lo hará. Queda Antonia para rato.
I GOT LIFE ( Nina Simone)
