Hoy hablando con amigas ( porqué que más se puede hacer aparte de yoga, crochet, pinturas, estiramientos, limpieza….) nos hemos dado cuenta de una cosa:
El crecimiento de tíos a los que les apetece hacerse una paja a tu costa.
Su táctica es la misma en todos los casos. Empieza como algo inocente. Hola/ como estás/ espero que bien/ como llevas el encierro/ que es de tu vida/hace mil que no hablamos.
Y una piensa, mira que majo, es buen muchacho.
Y a la mínima, cuando tu le estás hablando de tu día a día/ERTE/mascarillas, ves que dirige la conversación de manera torpe hacia tus bragas o su entrepierna.
¿El encierro os está convirtiendo en salvajes dispuestos sólo a nutrir las necesidades más instintivas?
Que sí, que yo defiendo el sexteo pero chico, que yo te estaba hablando de último libro que había leído y no de mis bragas o mi peineta.
Y eso incomoda, porque no os hemos pedido nada. Ni tan siquiera insinuado.
Y da asco.
ROMANCE ROMÁNTICO (Mujeres)
